La
ganadería tiene en Galicia una importante tradición
que prestigia toda su producción. Históricamente ha
sido la carne de bovino la que más importancia ha
tenido en el sector, y en la actualidad sigue manteniendo
su primacía en lo que se refiere al valor de la producción,
aunque es superada en miles de toneladas por la de
porcino y, sobre todo, por la de ave. Según datos
de 1994, la carne de ave alcanzó un volumen de producción
de 103.300 toneladas, la de porcino 79.300 toneladas
y la de bovino 61.900 toneladas.
A
pesar de este tercer puesto, la cabaña bovina gallega
sigue siendo importante (sobre 900.000 cabezas en
1994) debido a la importancia del subsector lechero
que en 1994 tuvo una producción de 1.940 millones
de litros. En la actualidad este sector se encuentra
en fase de adaptación a la normativa europea, lo que
ha exigido una reducción importante de la producción.
La característica más destacada de la cabaña bovina
en los últimos años es la especialización; se ha aumentado
el número de vacas destinadas a la producción cárnica
y se ha disminuido y especializado el número de vacas
lecheras.
El
valor monetario alcanzado por el sector ganadero en
1994 fue de más de 160.000 millones, representando
el 60.31% del valor de toda la producción final agraria,
que agrupa el sector agrícola, ganadero y forestal.