Tres
islas destacan en la geografía de esta ría; la de
Sálvora, a la entrada, la de Arousa, (la de mayor
tamaño) situada en el centro, y la de Cortegada, al
fondo. Viajando de sur a norte lo primero que encontramos
es la península do Grove, istmo que se ha convertido
en importante centro turístico, destacando la pequeña
isla de A Toxa, donde el viajero podrá disfrutar de
excepcionales instalaciones de recreo (campo de Golf,
casino, hotel-balneario,...). Siguiendo la costa llegaremos
a la villa de Cambados donde admiraremos la plaza
de Fefiñáns, con el palacio del S.XVII-XVIII, que
conserva el aire señorial tradicional.

Tras
Cambados aparece la capital de la zona, Vilagarcía
de Arousa, con un importante puerto que, tras el declive
del de Carril (un poco más hacia el norte), se ha
convertido en el de mayor servicio a la zona de Santiago
y su tierra. Acercándonos a la desembocadura del río
Ulla, punto que marca el fondo de la vitivinícola
ría (vinos de Albariño), podremos contemplar las Torres
do Oeste en Catoira, restos de las siete que levantadas
por el arzobispado de Santiago para proteger la entrada
del río Ulla.
Dejando
atrás pequeñas villas marineras como Rianxo o Boiro,
reaparecen los centros turísticos esta vez representados
por A Pobra do Caramiñal, villa que aún guarda fiel
reflejo de su pasado señorial en sus casas y pazos.
Por último llegamos al extremo norte de la ría ocupado
por la localidad de Santa Uxía de Ribeira; a su empuje
pesquero hay que añadir el turístico, propiciado por
un admirable entorno conformado por playas como la
de Corrubedo, donde podremos caminar sobre unas grandes
dunas de arena.