La
pequeña ría de Camariñas, tras una ancha y brava entrada,
viene a morir mezclando sus aguas mansamente con las
del río Grande. Su desembocadura , el cabo Vilán al
norte y la Punta da Barca son los tres vértices del
irregular triángulo que enmarca la ría.

Dos
villas pesqueras presiden esta lengua marina, una
al norte, Camariñas, y otra al sur, Muxía. La primera
llama la atención por el intenso colorido de sus casas
que orillean unas calles pequeñas e irregulares; de
la cultura local destacan las "palilleiras", expertas
tejedoras de hermosísimos y singulares encajes. Hacia
el oeste veremos el faro de Cabo Vilano, declarado
Monumento Nacional, sito en un acantilado de difícil
acceso. En Muxía, villa de calles estrechas y casas
de piedra adornadas con molduras de hierro, el faro
es sustituido por el santuario de A Virxe da Barca,
construido sobre las rocas del litoral frente al mar
bravío de la Costa da Morte.