De
nuevo una isla protege la entrada de esta ría; la
isla de Ons da paso a 14 Km de lengua de mar cuyas
orillas se encuentran salpicadas de pequeñas poblaciones
marineras de gran encanto. La capital de la provincia,
Pontevedra, se erige al fondo de la ría a la que da
nombre, justo en el punto en el que el río Lérez mezcla
sus aguas con las de el mar. La villa capitalina conserva,
a pesar de su desarrollo como ciudad moderna, el encanto
de su parte antigua donde encontraremos numerosos
monumentos de nuestro interés.
Combarro
en la orilla norte y Bueu en la sur constituyen dos
claros ejemplos de pequeñas poblaciones de marineros
que conservan todavía un dulce sabor tradicional.
Junto a éstas, en el extremo norte de la ría se sitúa
Sanxenxo, centro turístico de primer orden que en
verano recibe a multitud de visitantes atraídos por
los excelentes servicios que presta y las excepcionales
playas, como la de A Lanzada, que pueblan todo el
litoral de la ría de Pontevedra.
Los
amantes del arte no pueden dejar de visitar, además
de las numerosas muestras que hallarán en las distintas
localidades, los monasterios de Armenteira y Poio
y el cruceiro de Hío, construido en un solo bloque
de piedra por el escultor de Pontevedra José Cerviño
el pasado siglo.